Santo Domingo. – Joaquín Antonio Balaguer Ricardo (1906–2002) fue uno de los personajes más influyentes y controversiales de la historia política de la República Dominicana.
Abogado, poeta, intelectual y estadista, Balaguer gobernó el país en distintos períodos durante más de dos décadas, dejando una marca profunda en la política, la infraestructura y la historia reciente del país.
Una vida marcada por la política y las letras
Balaguer nació el 1 de septiembre de 1906 en Navarrete (entonces Villa Bisonó), provincia Santiago. Estudió Derecho en la Universidad de Santo Domingo y obtuvo un doctorado en Derecho Público en París.
Desde joven mostró inclinaciones por la literatura, destacándose como poeta modernista y ensayista. Escribió más de 20 libros, entre ellos La isla al revés, Memorias de un cortesano de la Era de Trujillo y Los Carpinteros.
Vínculo con Trujillo y ascenso al poder
Durante la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo, Balaguer ocupó diversos cargos diplomáticos y ministeriales.

En 1960 fue designado vicepresidente y, tras el asesinato de Trujillo en 1961, asumió brevemente la presidencia, representando la continuidad institucional del régimen, aunque con gestos hacia la apertura política.
Luego del golpe de Estado contra Juan Bosch y la intervención militar estadounidense de 1965, Balaguer regresó al poder mediante las elecciones de 1966, con el respaldo tácito de Estados Unidos.
Presidencias y modelo de gobierno
Gobernó de manera continua entre 1966 y 1978, y luego nuevamente de 1986 a 1996. Su estilo autoritario, muchas veces descrito como de «mano dura con guante de seda», combinó represión política —especialmente en sus primeros gobiernos— con un ambicioso programa de obras públicas.
Palabras históricas de su juramentación (1966)
En su discurso de toma de posesión el 1 de julio de 1966, Balaguer expresó:
“Venimos al poder sin odio y sin rencores, con el corazón limpio y la mano tendida. No deseamos castigar ni humillar a nadie, sino abrir el camino a una nueva era de justicia, de paz y de reconciliación nacional”.
Fue acusado de permitir violaciones a los derechos humanos y desapariciones forzadas durante los años más convulsos de su primer período. No obstante, su figura también fue reconocida por su capacidad administrativa, visión desarrollista y manejo del poder.
Principales obras y legado
- Obras públicas: Construcción de puentes, carreteras, presas, hospitales y escuelas. Entre sus obras emblemáticas se cuentan el Faro a Colón, el Puente Duarte, la Presa de Tavera y el Metro de Santo Domingo (cuyo proyecto inició).
- Modernización del Estado: Estableció instituciones clave como la Junta Central Electoral moderna y fortaleció organismos de planificación.
- Obra literaria: Considerado uno de los presidentes-escritores de América Latina, su producción intelectual abordó la historia, la poesía y la política dominicana con una prosa depurada y tono nostálgico.
Últimos años y fallecimiento
Balaguer se retiró de la política tras perder las elecciones de 2000. Falleció el 14 de julio de 2002, a los 95 años, en Santo Domingo. Murió siendo prácticamente ciego, pero lúcido, y aún conservando el respeto —y la crítica— de gran parte de la sociedad dominicana.

Joaquín Balaguer es recordado como un líder complejo: culto, autoritario, brillante y polémico. Su influencia marcó la transición del país entre dictadura y democracia, y su legado, tanto material como simbólico, sigue siendo objeto de debate entre historiadores, intelectuales y ciudadanos.



