Santo Domingo. República Dominicana será la sede de la Conferencia Internacional Anticorrupción (IACC), el encuentro más importante del mundo sobre transparencia y lucha contra la corrupción, que se celebrará del 1 al 4 de diciembre de 2026 con la participación de más de 2,000 personas de unos 140 países.
El anuncio fue hecho por el presidente Luis Abinader, quien aseguró que el combate a la corrupción y la impunidad sigue siendo una prioridad de su Gobierno.
Según explicó, el evento permitirá intercambiar experiencias con otros países y fortalecer las instituciones encargadas de prevenir y enfrentar ese problema.
Sin embargo, la noticia también despierta una pregunta entre muchos ciudadanos: ¿puede un país ser sede de una conferencia mundial contra la corrupción cuando todavía existen denuncias, investigaciones y una percepción de que ese problema sigue afectando la administración pública?
Para el Gobierno, precisamente ese es uno de los objetivos del encuentro: mostrar los cambios impulsados en materia de transparencia, compras públicas, acceso a la información y fortalecimiento institucional, además de abrir las puertas al escrutinio y al intercambio de experiencias con organismos internacionales y expertos de todo el mundo.
El director de Contrataciones Públicas, Carlos Pimentel, explicó que la conferencia reúne cada dos años a gobiernos, jueces, fiscales, empresarios, periodistas, universidades y organizaciones civiles para debatir cómo prevenir el uso indebido de los recursos públicos y fortalecer los mecanismos de rendición de cuentas.
Durante cuatro días también se discutirán temas como inteligencia artificial, crimen organizado, lavado de dinero, desinformación, nuevas tecnologías y periodismo de investigación, considerados hoy herramientas clave para detectar y combatir la corrupción.

El presidente de Transparencia Internacional, François Valérian, recordó que la corrupción no es un problema exclusivo de un país, sino un desafío mundial que requiere la participación de gobiernos, sociedad civil, sector privado y medios de comunicación.
Para muchos ciudadanos, sin embargo, la realización del evento también será una oportunidad para medir si el discurso oficial se traduce en resultados concretos.
Expertos coinciden en que la mejor carta de presentación de cualquier país en una conferencia de este tipo no son los discursos, sino las investigaciones independientes, las sanciones cuando corresponde y el fortalecimiento de las instituciones encargadas de perseguir la corrupción.
Más allá de la organización del evento, el principal reto para República Dominicana será convencer a la comunidad internacional y a su propia población de que el compromiso con la transparencia se refleja en acciones concretas y no solo en declaraciones oficiales.



