Esmeralda Moranta denunció acoso y Fiscalía no actuó antes de feminicidio en Alma Rosa
anto Domingo Este.– La tragedia que estremeció al sector Alma Rosa I pudo haberse evitado. Horas antes de ser asesinada a tiros por su expareja, Esmeralda Moronta de los Santos había acudido ante la Fiscalía para denunciar acoso, amenazas y vigilancia mediante GPS, además de solicitar medidas de protección y una orden de alejamiento que nunca llegaron a tiempo.
La mujer, de 33 años, murió la tarde del miércoles tras ser perseguida por Omar Tejeda Guzmán, de 48 años, quien le disparó varias veces dentro de un colmado ubicado en la calle Puerto Rico, donde ella intentó refugiarse para salvar su vida.
Luego de cometer el crimen, el hombre se suicidó con la misma pistola calibre 9 milímetros, según el informe preliminar de la Policía Nacional.
De acuerdo con un acta de denuncia presentada el 13 de mayo ante la Unidad de Atención a la Violencia de Género, Sexual e Intrafamiliar de la Procuraduría Fiscal de Santo Domingo Este, Esmeralda alertó a las autoridades de que su expareja la acosaba constantemente tras la ruptura de la relación ocurrida dos meses atrás.
También denunció que presuntamente la rastreaba mediante un sistema GPS y que temía por su vida debido a las amenazas y el comportamiento obsesivo del hombre.
“Refiere que teme por su vida”, establece el documento oficial, en el que además solicitó protección urgente para ella y su hijo de cuatro años.

Sin embargo, el feminicidio ocurrió antes de que las autoridades ejecutaran alguna medida efectiva, lo que ha provocado cuestionamientos sobre la respuesta de la Fiscalía ante casos de violencia de género previamente denunciados.
La víctima era conocida por su emprendimiento de repostería artesanal, negocio que manejaba desde su residencia y que había comenzado a ganar reconocimiento entre clientes y plataformas locales.
Esmeralda producía decenas de pasteles personalizados al mes y proyectaba abrir próximamente un local físico, impulsada por el crecimiento de su marca y el respaldo de sus clientes.

El caso ha generado indignación en redes sociales y entre organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres, que consideran que la falta de protección oportuna por parte del sistema judicial terminó dejando desamparada a una mujer que había advertido el peligro que enfrentaba.
Mientras tanto, miembros del Ministerio Público y de la Policía continúan las investigaciones sobre el hecho.



