La intervención militar de Estados Unidos en Venezuela escaló este sábado a un punto sin precedentes con el anuncio de la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa , un hecho que mantiene en vilo a la comunidad internacional y genera máxima tensión en América Latina.
Las primeras horas de la madrugada estuvieron marcadas por explosiones, sobrevuelos de aeronaves y bombardeos selectivos en Caracas y otros puntos estratégicos del país.
Usuarios en redes sociales reportaron detonaciones en el Fuerte Tiuna , principal complejo militar venezolano, y en la Base Aérea de La Carlota , confirmadas posteriormente por organismos internacionales.
Ante los hechos, el Gobierno venezolano denunció una “gravísima agresión militar” y decretó el estado de conmoción exterior , ordenando el despliegue inmediato del Comando para la Defensa Integral de la Nación en todo el territorio.
Horas más tarde, el presidente estadounidense Donald Trump confirmó que fuerzas de EE.UU. UU. ejecutaron “con éxito” una operación militar de gran escala , que culminó con la captura y extracción aérea de Nicolás Maduro y la primera dama, Cilia Flores , quienes —según Washington— enfrentarán un proceso penal en territorio estadounidense.
La operación provocó cierres del espacio aéreo venezolano , alertas de seguridad internacional y movimientos diplomáticos inmediatos.
Colombia reforzó su frontera ante una posible oleada de refugiados , mientras Caracas solicitó una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU .
En medio del desconcierto, la vicepresidenta Delcy Rodríguez aseguró que se desconoce el desfile del mandatario , mientras el ministro del Interior, Diosdado Cabello , llamó a la población a mantener la calma y no “facilitar las cosas al enemigo invasor”.
Estados Unidos afirmó que no se registraron bajas de sus fuerzas y que, tras la captura de Maduro, no se prevén nuevas acciones militares inmediatas , aunque el escenario regional permanece en máxima alerta.



