Eco Mundial

Julian Assange: un año de libertad y bajo perfil en su país natal

A un año de su liberación, Julian Assange, fundador de WikiLeaks, lleva una vida reservada en Australia, centrado en su familia y en nuevos proyectos, tras casi 12 años de encierro entre la Embajada de Ecuador en Londres y la prisión de Belmarsh.

Su regreso a casa, el 26 de junio de 2023, fue posible gracias a un acuerdo judicial con Estados Unidos, en el que se declaró culpable de un solo cargo a cambio del tiempo ya cumplido.

Desde su llegada a Australia, Assange ha evitado los focos mediáticos. Reside con su esposa Stella y sus dos hijos en una zona no revelada al sur de Sídney, donde, según ella, ha encontrado un proceso de sanación “increíble” al disfrutar de la naturaleza, caminar al aire libre y reencontrarse con la tranquilidad familiar.

Stella Assange ha sido su voz pública desde entonces. En un comunicado difundido hoy, afirmó: “Han pasado 365 días, pero estamos a años luz de distancia de la prisión de Belmarsh”. También adelantó que Julian trabaja desde hace meses en un proyecto destinado a frenar la escalada bélica global, aunque sin ofrecer más detalles.

FILE – WikiLeaks founder Julian Assange greets supporters from a balcony of the Ecuadorian embassy in London, May 19, 2017. Britain’s top court on Monday March 14, 2022, refused WikiLeaks founder Julian Assange permission to appeal against a decision to extradite him to the U.S. to face spying charges. (AP Photo/Frank Augstein, File)

En este año, sus apariciones públicas han sido contadas pero simbólicas. En abril, asistió al funeral del papa Francisco en Roma, en agradecimiento al apoyo que el pontífice le brindó durante su encarcelamiento.

En mayo, participó en Cannes, donde lució una camiseta con los nombres de niños fallecidos en Gaza, mostrando un renovado activismo por la paz.

Pese a su silencio mediático, el 1 de octubre de 2023 Assange rompió su mutismo en la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, donde expresó: “Hoy estoy libre, no porque el sistema haya funcionado, sino porque me declaré culpable de ejercer el periodismo”.

Assange se hizo mundialmente conocido en 2010 por revelar a través de WikiLeaks cientos de miles de documentos clasificados sobre las guerras de Irak, Afganistán y las operaciones de EE.UU. en Guantánamo, lo que desencadenó una intensa persecución judicial.

Pasó siete años asilado en la Embajada de Ecuador y cinco más en una cárcel británica antes de su liberación.

El caso que marcó la historia del periodismo de filtraciones sigue teniendo eco global. Aunque hoy Julian Assange intenta rehacer su vida desde el anonimato, sus defensores insisten en que su liberación no fue una victoria de la justicia, sino un acto de supervivencia ante un sistema que lo persiguió por informar.

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