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Juan Rodríguez, fue hasta hoy, la leyenda olvidada; trasladan sus restos al Panteón de la Patria

Santo Domingo. El presidente Luis Abinader participó este sábado en la solemne ceremonia del traslado de los restos de Juan Rodríguez García (Juancito Rodríguez) al Panteón de la Patria.

Durante el solemne homenaje, el presidente Abinader afirmó que se trata de un acto de “justicia histórica” hacia uno de los dominicanos que lo entregó todo: su fortuna, su familia y hasta la vida de su propio hijo en la lucha contra la tiranía de Rafael Leónidas Trujillo y en defensa de la libertad y la democracia nacional.

Dijo, además que este homenaje constituye un reconocimiento póstumo a su valiente lucha contra la dictadura trujillista y reafirma su lugar en la memoria histórica de la Nación dominicana.

Luego de vender gran parte de su ganado y de cargar con unos buenos pesos, se fue del país al finalizar enero de 1946, alegando que iba a chequearse con un dentista a Puerto Rico. Se estableció en La Habana. Por donde pasaba, iba diseminando ayuda para la lucha contra Trujillo, hasta que en Cuba se unió al exilio, amistándose con los dominicanos que habían tenido que guarecerse en la mayor de las Antillas para huir de la furia del tirano. Juancito vería escapar toda su fortuna económica patrocinando dos expediciones armadas a República Dominicana que fracasaron por diversos motivos.
Luego de vender gran parte de su ganado y de cargar con unos buenos pesos, se fue del país al finalizar enero de 1946, alegando que iba a chequearse con un dentista a Puerto Rico. Se estableció en La Habana. Por donde pasaba, iba diseminando ayuda para la lucha contra Trujillo, hasta que en Cuba se unió al exilio, amistándose con los dominicanos que habían tenido que guarecerse en la mayor de las Antillas para huir de la furia del tirano. Juancito vería escapar toda su fortuna económica patrocinando dos expediciones armadas a República Dominicana que fracasaron por diversos motivos.

«Hoy rendimos un acto de justicia histórica al trasladar al Panteón de la Patria los restos del general Juan Rodríguez García, Juancito Rodríguez, símbolo de la lucha contra la tiranía trujillista y ejemplo de entrega total a la libertad y la democracia dominicanas», expresó.

Con esta exaltación se dio cumplimiento a la disposición presidencial contenida en el Decreto número 288-25, emitido el pasado 30 de mayo, mediante el cual el Estado dominicano declaró Héroe Nacional a Juancito Rodríguez, en reconocimiento a su vida ejemplar de sacrificio, entrega y defensa de la democracia frente al régimen dictatorial de Rafael Leónidas Trujillo Molina.

Asimismo, el mandatario expresó que con este acto la Nación rinde tributo a uno de los más firmes defensores de la libertad y la democracia dominicanas, un hombre que eligió “el lado sagrado de la Patria” y que, con su vida, trazó los cimientos de nuestra democracia.

Sus tierras no las podía cubrir la vista, escuchaba decir a mi madre siendo yo muy pequeño, aunque nunca supe si ella las vio alguna vez. Juancito era ya una leyenda de la que todos hablaban y cuya hacienda tenía justa fama desde que yo tuve algún poco de razón, por lo menos para recordar luego todo lo que de él se contaba. Tenía 12 mil tareas sembradas de cacao, 4 mil de plátanos, una cuadra de caballos de paso fino que era la mejor del país, producía 250 mil unidades semanales de plátanos y enviaba a la capital un millón de unidades al mes, criaba gallos de calidad para regalarlos a los amigos, y en la crianza de ganado vacuno llegó a poseer más de 10 mil cabezas, a más de cerdos y gallinas. Su hacienda estuvo considerada en su momento como la mejor del Caribe.
Sus tierras no las podía cubrir la vista, escuchaba decir a mi madre siendo yo muy pequeño, aunque nunca supe si ella las vio alguna vez. Juancito era ya una leyenda de la que todos hablaban y cuya hacienda tenía justa fama desde que yo tuve algún poco de razón, por lo menos para recordar luego todo lo que de él se contaba. Tenía 12 mil tareas sembradas de cacao, 4 mil de plátanos, una cuadra de caballos de paso fino que era la mejor del país, producía 250 mil unidades semanales de plátanos y enviaba a la capital un millón de unidades al mes, criaba gallos de calidad para regalarlos a los amigos, y en la crianza de ganado vacuno llegó a poseer más de 10 mil cabezas, a más de cerdos y gallinas. Su hacienda estuvo considerada en su momento como la mejor del Caribe.

El presidente Abinader afirmó que este es el más justo tributo que la República puede ofrendar, para que su nombre, su gesta y el enorme sacrificio que hizo por el país sean conocidos por todos, “para que las generaciones presentes y futuras sepan que tu lucha no fue en vano; para que tu ejemplo cale y viva en nuestros corazones; para que en cada uno de nosotros crezca un nuevo ciudadano dispuesto a defender la Patria”, manifestó el mandatario.

El jefe de Estado destacó que, mediante decreto, dispuso que los restos del héroe nacional reposen entre los inmortales héroes, mártires y estadistas, en el recinto donde se honra la memoria de quienes lo dieron todo por la Nación.

Se metió a político, un poco inspirado en su hermano Doroteo que era el de la familia quien gustaba más del oficio, y llegó a ser senador y diputado, aunque no puso en el congreso el tesón que le sobraba en su labor como agricultor y ganadero, por lo que pronto se sintió en la necesidad de pedir que le dejaran vivir exclusivamente en sus predios, junto a sus fieles peones y colaboradores, muchos de los cuales siguieron acompañándole en el recuerdo y otros que alcanzarían la muerte cuando la saña criminosa del dictador mutiló la fortuna, quebró la heredad y robó los predios con la saña irreductible del que sólo tuvo agallas para el abigeo y el timo.
Se metió a político, un poco inspirado en su hermano Doroteo que era el de la familia quien gustaba más del oficio, y llegó a ser senador y diputado, aunque no puso en el congreso el tesón que le sobraba en su labor como agricultor y ganadero, por lo que pronto se sintió en la necesidad de pedir que le dejaran vivir exclusivamente en sus predios, junto a sus fieles peones y colaboradores, muchos de los cuales siguieron acompañándole en el recuerdo y otros que alcanzarían la muerte cuando la saña criminosa del dictador mutiló la fortuna, quebró la heredad y robó los predios con la saña irreductible del que sólo tuvo agallas para el abigeo y el timo.

Asimismo, el mandatario hizo una breve reseña biográfica del héroe y resaltó que, aunque la expedición de 1959 fue un fracaso militar, encendió la llama libertaria que inspiró el tiranicidio del 30 de mayo de 1961, marcando el principio del fin de más de tres décadas de opresión.

“Todo cuanto tuvo lo ofrendó en aras de una Patria libre, y lo hizo con la tenacidad revolucionaria, la dignidad sin dobleces y el arrojo sin miedo de quienes ponen el interés de la Patria por encima de todos los quebrantos personales”.

En nombre del pueblo dominicano, el presidente Abinader aseguró que el ejemplo y el sacrificio de Juancito Rodríguez permanecerán vivos en la memoria nacional, reafirmando el compromiso del Gobierno con los valores de libertad, justicia y soberanía.

“General Juancito Rodríguez, hoy te llevamos a ese lugar sagrado donde descansan los restos de nuestros héroes, al Panteón de la Patria, como una reafirmación de nuestro compromiso inquebrantable con los principios sagrados de libertad, justicia y soberanía”, expresó Abinader.

Funeral de Estado

El Funeral de Estado inició a las 3:00 de la tarde en el Palacio Nacional, con el recibimiento de los restos del héroe y la llegada del mandatario, acompañado de la primera dama, Raquel Arbaje; la vicepresidenta, Raquel Peña; y diversos ministros y autoridades civiles, militares y eclesiásticas.

También durante la ceremonia, se rindieron Honores de Estilo con trece cañonazos, seguidos de varias guardias de honor encabezadas por altas autoridades del Estado, incluyendo al presidente Luis Abinader, los ministros, de Defensa, Carlos Antonio Fernández Onofre; de Cultura, Roberto Ángel Salcedo; y de Interior y Policía, Faride Raful.

También estuvieron presentes, el presidente de la Suprema Corte de Justicia, Luis Henry Molina; el ministro de Trabajo, Eddy Olivares; el defensor del Pueblo, Pablo Ulloa; la directora general de Ética e Integridad Gubernamental, Milagros Ortiz Bosch y otros ministros del Gobierno.

La urna fue escoltada por miembros de las Fuerzas Armadas y representantes de la familia Rodríguez, junto a autoridades locales.

El acto concluyó con nuevos honores militares y la entonación del Himno Nacional, marcando el solemne ingreso de Juancito Rodríguez al recinto donde reposan los grandes forjadores de la patria.

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