NUEVA YORK (AP).– El arresto de un empleado del ayuntamiento de la ciudad de Nueva York por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ha generado una fuerte reacción de las autoridades locales, protestas ciudadanas y un nuevo choque político con el Gobierno federal del presidente Donald Trump.
El detenido fue identificado por ICE como Rafael Andrés Rubio Bohórquez, analista de datos de la unidad legislativa del Concejo Municipal, a quien la agencia acusa de haber excedido el tiempo permitido por su visa de turista y de no contar con autorización legal para permanecer ni trabajar en Estados Unidos.
Sin embargo, la presidenta del Concejo Municipal, Julie Menin, rechazó categóricamente estas afirmaciones y aseguró que Rubio Bohórquez tenía permiso legal de trabajo vigente hasta octubre y había superado el proceso estándar de verificación de antecedentes exigido por la ciudad.
“Estamos ante un flagrante abuso de poder gubernamental”, afirmó Menin, quien sostuvo que el empleado escribió la documentación requerida durante su contratación y nunca había sido arrestado, como exige el proceso municipal.
Rubio Bohórquez, de origen venezolano, fue detenido cuando acudió a una cita de inmigración en Bethpage, Long Island, un trámite que Menin describió como “una revisión de rutina que rápidamente salió mal”.
Tras el arresto, organizaciones defensoras de inmigrantes, entre ellas la New York Immigration Coalition y el New York Legal Assistance Group, solicitaron ante un tribunal federal su liberación inmediata. El representante federal Dan Goldman respaldó la gestión en un comunicado conjunto.
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, calificó la detención como “un ataque a nuestra democracia, a nuestra ciudad ya nuestros valores”, mientras que la gobernadora Kathy Hochul advirtió que el uso de la aplicación migratoria “como un arma” socava la confianza pública y propaga el miedo.
ICE, por su parte, confirmó el arresto y aseguró que Rubio Bohórquez ingresó al país en 2017 con una visa B2, que expiró el 22 de octubre de ese año. La agencia sostuvo que no contaba con permiso de trabajo y reiteró que bajo la administración actual “los extranjeros ilegales criminales no son bienvenidos en Estados Unidos”.
El arresto provocó una manifestación frente al Edificio Federal del Gran Nueva York, donde decenas de personas protestaron con pancartas en rechazo a ICE y en defensa de los derechos de los inmigrantes.
Expertos señalan que el caso vuelve a poner en debate las fallas del sistema federal E-Verify, utilizado para confirmar la elegibilidad laboral, el cual no siempre refleja cambios posteriores en el estatus migratorio de los trabajadores, según informes de la Oficina del Inspector General.



