
Algunos seguidores del PRM y del presidente Abinader temen perder la presidencia y su mayoría legislativa tras 2028, debido al desgaste del gobierno y errores persistentes.
Aunque sectores opositores proyectan una eventual gran alianza para desplazar al oficialismo, la falta de cohesión, liderazgo fuerte y propuestas claras debilitan su ofensiva.
Mientras tanto, figuras como Leonel Fernández enfrentan altos niveles de rechazo, y otros aspirantes carecen de carisma o posicionamiento sólido. El PLD, con Danilo Medina fuera de juego, aún busca relevo creíble.
Pese a los cuestionamientos, subestimar el poder institucional del PRM sería un error. En la política dominicana, la maquinaria estatal sigue siendo un factor decisivo. La historia lo demuestra.


