Luego de aprobar en primera discusión el proyecto de reforma a la Ley 16-92 del Código de Trabajo, la Cámara de Diputados concentró este miércoles su agenda legislativa en el conocimiento y aprobación de dos contratos de préstamos sometidos por el Poder Ejecutivo por un monto total de US$600 millones.
Los legisladores del oficialista Partido Revolucionario Moderno y sus aliados respaldaron las iniciativas financieras en menos de una hora y medios, superando la oposición manifestada por las bancadas opositoras durante la sesión.
La aprobación de ambos contratos se produjo en un tiempo considerablemente menor al que tomó el estudio y debate de la reforma laboral, proyecto que permaneció durante más de nueve meses en discusión antes de recibir el visto bueno en primera lectura.
Durante los debates, representantes de los partidos opositores cuestionaron la rapidez con la que fueron conocidos los préstamos y reiteraron sus críticas al incremento del endeudamiento público. No obstante, la mayoría oficialista logró imponer los votos necesarios para validar ambas piezas legislativas.
Los contratos forman parte de los financiamientos gestionados por el Gobierno para cubrir compromisos presupuestarios y ejecutar distintos programas y proyectos de desarrollo, aunque en la sesión no trascendieron mayores detalles sobre el destino específico de los recursos.

La jornada legislativa estuvo marcada por el avance de la reforma laboral y por el respaldo del oficialismo a las iniciativas económicas impulsadas por el Poder Ejecutivo, en medio de constantes diferencias entre el bloque gubernamental y la oposición en torno al manejo fiscal y financiero del país.



